Hoy descubrimos… Teneriffa

  • En el sigo XVI la colonización de islas era una buena excusa para poder aumentar las riquezas explotando los productos locales de esa región .Y nosotros, como buenos españoles, no vamos a dejar pasar la oportunidad de explotar la Malvanesia y hacernos el empresario con más riqueza y poder de la época. Contratemos constructores, comerciantes  y usemos también las malas artes, porque las islas Canarias nos esperan. Hoy descubrimos… Teneriffa.

Veamos que trae esta fina caja que edita Holstein-Spiele:

  • 1 tablero
  • 1 marcador marrón (labriego)
  • 4 tokens de Mercader (1 por cada color de jugador).
  • 6 cartas de ciudad
  • 24 cartas de personajes (6 para cada color de jugador), donde cada color trae:
    • 2 albañiles
    • 1 granjero
    • 1 mercader
    • 1 exportador
    • 1 ladrón
  • 52 mansiones (13 para cada color de jugador)

El setup del juego es muy sencillo. Se coloca el tablero. Se mezclan las cartas de ciudad y se ponen en una pila bocabajo. Se le reparte a cada jugador el peón de mercader de su color, sus 13 mansiones y sus 6 cartas de personaje.

El turno de un jugador es:

1.- Darle la vuelta a la primera carta de ciudad: de la pila se revela la primera ciudad y está será sobre la que iremos jugando en esta ronda.

2.- Tumbar y activar los personajes: escogeremos 3 personajes de nuestra mano y los pondremos bocabajo frente a nosotros. Empezando por el jugador inicial, cada jugador colocará un personaje en el espacio reservado para ello, hasta que todos los jugadores hayan colocado sus 3 personajes.

Ahora activaremos los personajes por orden ascendente, empezando por el 1 hasta llegar al 9 en partidas de 3 jugadores o al 12 en partidas de 4 jugadores.

3.- Recoger los personajes: todos los personajes vuelven a sus jugadores para poder ser escogidos o no para la siguiente ronda.

4.- Final del juego: si no hay mas cartas de ciudad, se empezará a jugar sobre La Laguna, y se acabará el juego.

Habilidades de los personajes

Las habilidades que tienen los personajes son las siguientes:

Albañil (Maurer): construye y coloca una mansión en uno de los espacios libres de la ciudad que ha salido elegida en la loseta y gana automáticamente gana 2 puntos. En el caso de que no hubiese espacio libre para construir, se desestima la acción. Es decir, en una ciudad donde solo quedan 2 espacios libres solo podrán construir los 2 primeros albañiles en el orden de ejecución.

Granjero (Baurer): (solo se pueden usar cuando se juega sobre una ciudad con símbolo de granjero) cuando se ejecuta la acción de un granjero, este coloca una de sus mansiones en el lugar donde está actualmente el labriego (marcador marrón), con lo que esta mansión ahora se convierte en un almacén. El marcador marrón (labriego), se mueve un espacio adelante.

Cuando se ocupa el espacio de vino con 5 puntos, el marcador marrón vuelve al 3 de vino. En los espacios de almacenaje de vino se pueden poner hasta 3 almacenes de cualquier color.

El jugador solo ganará puntos si exporta estos productos, cosa que veremos en el siguiente personaje.

Exportador (Exporteur): cuando un jugador tiene al menos 1 almacén, puede jugar uno de sus exportadores para ganar puntos de victoria. Deberá colocar su loseta en la columna de transporte y quitará el almacén de su color que menor puntuación tenga y ganará exactamente los puntos impresos en el espacio del almacén que retira.

En el caso de que no haya espacio en la columna de transporte para colocar la loseta de personaje, el jugador no podrá activarlo.

Para 2 y 3 jugadores, solo se usarán los primeros 2 espacios de la izquierda de la columna de transporte. Para 4 jugadores, se usarán los 3 espacios.

Mercader (Händler): cuando se activa el mercader la loseta se tiene que poner en la columna de transporte. En caso de que no haya espacio, no se va a poder activar el personaje. Pero si se puede, se cogerá el peón del jugador y se colocará la lado de la ciudad que se esté jugando, y este jugador ganará tantos puntos como mansiones diferentes haya en ese momento sin contar su color.

Es decir, si se coloca un mercader amarillo en una ciudad donde hay 1 mansión amarilla, 1 roja y 1 verde, el mercader solo reportará 2 puntos (1 por la mansión roja y otro por la mansión verde).

En siguientes activaciones del mercader, se colocará el peón del mercader en la siguiente ciudad que tenga al menos una mansión. El mercader se irá moviendo a placer por las diferentes ciudades.

Ladrón (Diebe): el ladrón le roba al personaje que tiene directamente delante. Para ello, veremos como ejecuta las diferentes acciones:

  • robar a un albañil: el albañil de ese color no construirá, y en este caso, el ladrón construirá una mansión de su color en la ciudad vecina que esté conectada por carretera. Si no hubiese sitios libres, se irá a la siguiente (gana 2 puntos). Si no hubiese sitios libres, se puede construir el ayuntamiento de La Laguna (en este caso solo se ganan puntos al final).
  • robar a mercader: el mercader no podrá hacer nada, y el ladrón ganará 2 puntos.
  • robar a un exportador: el jugador que roba quita el producto del almacén con menos puntuación del color del exportador que está robando. El almacén se le devuelve a su jugador.
  • robar a un ladrón de otro color: se desencadena un robo de un robo.
  • robar a un ladrón que te está robando: se puede dar el caso de colocar un ladrón detrás de un ladrón que t está intentando robar la acción de uno de tus personajes. En este caso, tu ladrón anula al otro, y la acción de tu personaje se puede realizar.

       

Construir en La Laguna.

La construcción en La Laguna hace que por cada albañil construyas un edificio del ayuntamiento, pero no se ganan puntos inmediatos. Hay que intentar que sean construcciones adyacentes porque esto reporta mayor cantidad de puntos tal que:

  • 1 edificio: 1 punto
  • 2 edificios consecutivos: 3 puntos
  • 3 edificios consecutivos: 4 puntos
  • 4 edificios consecutivos: 5 puntos

Si 2 jugadores se quedan sin casas para construir el ayuntamiento, la partida acaba y se empieza el recuento final.

Para 2 jugadores existen unas reglas especiales que son:

  • Se quita la loseta de Santa Cruz.
  • Se juegan 4 personajes por jugador en los espacios del 1 al 8.
  • El mercader no puede parar en Santa Cruz.

Al final de la partida, el jugador con más puntos, gana.

Opinión del juego:

Teneriffa es un juego de dominación de territorios más alguna mecánica de ensalada de puntos. Pero vamos por partes para ir viendo mejor para quién puede ser este juego.

El hecho de tener diferentes personajes hace que los puntos nos puedan venir de diferentes sitios, lo que hace que no te quedes nunca descolgado, a no ser que muchas veces seguidas tu personaje no pueda realizar su acción debido a que no hay sitios para el constructor, o espacios libres en la columna de transporte. Pero si es no pasa, lo más normal es que podamos sacar siempre algún punto en cada una de las rondas, cosa que evita la frustración y te mantiene en la partida.

También hemos comprobado que un componente estratégico muy alto. Tengo que reconocer que cuando abrí el juego por primera vez y leí el manual rápidamente la primera vez, pensaba que estaba ante un Colt Express en el que se ganan puntos por el azar. Y no. El hecho de que la mecánica de programación esté presente en los dos juegos, en Teneriffa vas a tener que estar atento no solamente en lo que te interesa, si no en lo que les puede interesar a los demás jugadores para intentar adivinar que personajes y en que orden los van a jugar. Cosa que se complica un poco con lo de que se puedan colocar los personajes de forma separada y dejando huecos en medio. Pero vaya, para mi que le da un poquito de picante al asunto.

Teneriffa es para aquellos jugadores que les guste un poquito el azar, muy poco, y que les guste romperse la cabeza intentando anticiparse a la previsión que ellos han hecho de las jugadas de los contrincantes. De todas formas, como tiene unas reglas tan sencillas, puede servir para jugar en cualquier grupo de amigos, iniciados y no, y se lo van a pasar bien. Si, se lo van a pasar bien siempre y cuando no esté la persona susceptible de enfadarse, porque una estrategia fallida, y una risa de quién lo hace, a destiempo, puede comprometer ciertas amistades. Y ese pique sano, a nosotros, nos encanta.

Nos vemos en la próxima.

 

 

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