Hoy descubrimos… City Council

Pongámonos a imaginar: un grupo de concejales de un ayuntamiento recién formado en el que tenemos que ganarnos el favor de los diferentes grupos sociales y económicos para que nos den apoyo y así ganar puntos para convertirnos en el concejal más poderoso y ser el alcalde. Donde diremos que lo que les interesa es principalmente el bien común pero nada el bien personal. Si, imaginemos, porque eso jamás podría pasar. Bien… hoy descubrimos… City Council.

Veamos que contiene esta caja que edita Golden Egg Games:

  • 1 tablero
  • 52 cartas de favor
  • 44 losetas de edificio
  • 28 meeples
    • 15 meeples de obrero
    • 7 meeples de profesional
    • 6 fichas de delegado
  • 33 cubos de color
    • 7 negros (contaminación)
    • 7 rojos (crimen)
    • 8 verdes (recursos)
    • 11 rosas (comunidad)
  • 15 fichas de jugador circulares (3 por color)
  • 5 marcadores de cartón (1 por color)
  • 1 llave de la ciudad
  • 7 fichas de dinero
  • 6 fichas de energia
  • 2 fichas de reubicación
  • 2 fichas de venta
  • 1 reglamento

EL objetivo del juego es colectivamente llevar adelante la ciudad junto con el resto de jugadores, e individualmente, como concejal, convertirte en alcalde. Antes de ver la preparación del juego y el turno, haremos un inciso sobre algunos aspectos del juego.

Cartas de favores:

Para ello, los diferentes colectivos vendrán a pedirnos favores y a cambio nos darán su apoyo, que se traducirá en puntos de victoria. Al principio de la partida y al principio de cada turno, los jugadores robarán 2 cartas de la pila. Las cartas de favores que recibiremos y que tendremos que cumplir pueden ser de 2 tipos:

  • Cartas de construcción: se puntúa automáticamente al final del turno con los edificios que haya construidos
  • Cartas de favor general: se puntúan en cualquier momento en el que se cumplan las condiciones que describen. Una vez puntuado, se descarta la carta en la pila de descartes. (las condiciones extra solo se pueden cumplir si cumples al menos 1 básica)

Al final de su turno, los jugadores pueden guardar un máximo de 7 cartas en su mano

Edificios:

Los edificios los podemos encontrar de 4 tipos diferentes: los verdes son residenciales, los amarillos son industriales, los azules son comerciales, y los rojos son de seguridad.

Los 3 primeros deben ser construidos en las zonas de su color en el tablero. En el caso de que se quiera construir un edificio azul en una zona verde, tendrá un sobrecoste. Los edificios rojos pueden ser construidos en cualquier zona al coste normal.

Para activar un edificio, se le debe poner una ficha de energía y un cubo rosa de comunidad. Gastar energía hace reducir el marcador, por lo que aumentarlo nos requerirá un edificio que la genere.

Al principio de la partida solo se puede construir en la zona inicial con los edificios de reverso azul claro.

Obreros e indicadores:

Los obreros (meeples azules) hacen cualquier tipo de trabajo, y su lealtad está bien demostrada.

Los profesiones (meeples blancos) requerirán trabajos más especializados pero su lealtad está en entredicho porque pueden abandonar la ciudad en cualquier momento.

Los cubos rosas, rojos, grises y verdes representan la comunidad (el bienestar), el crimen, la contaminación y los recursos respectivamente.

Setup:

Para el setup de la partida prepararemos el tablero en medio de la mesa. Cada jugador recibe 1 marcador de cartón, 3 marcadores circulares y un delegado. Además, recibirá 2 cartas de favores. El resto de cartas se ponen en una pila junto al tablero.

Cada jugador pone un marcador circular en el espacio 0 de puntos. Se establece el presupuesto de la ciudad, los obreros en el alojamiento y los trabajadores, dependiendo del número de jugadores.

Se coloca un cubo de recurso (verde) en el almacén de recursos, y el resto de cubos, fichas y meeples en la reserva al lado del tablero.

Se dividen los edificios en inicial y avanzado, y por forma y se colocan en la reserva. De las 2 pilas de edificios iniciales pequeños y medianos, barajadas y pon 3 de cada bocarriba justo debajo de la pila. Se añade a esta zona 1 ficha de reubicación y 1 de venta, y ya podemos empezar a jugar.

Secuencia de turno:

El turno de un jugador se divide en 4 fases. Las fases y su explicación son las siguientes, solo que se va a dar una pincelada sobre cada una de ellas porque tiene muchas excepciones y reglas minuciosas que vienen detalladas en el reglamento.

1.- Fase de Comisiones.

Aqui se escogerán las comisiones que se van a jugar ese turno y para cada uno de los que los demás jugadores deberán jugar. Hay comisiones ejecutivas, de sindicatos, electorales, de presupuestos y de transporte. Cada una de estas misivas se deberán debatir para ver si se llevan a cabo o no, pero al final será el presidente de cada comisión quién las lleve a cabo.

2.- Fase de Plenos.

Ahora cada jugador, empezando por la comisión de Transporte, va a tener que defender su comisión para obtener la aprobación. Un plan puede contener las siguientes acciones: construir un edificio, reubicar un edificio y vender un edificio.

Para ello los jugadores deberán hacer votaciones y podrán solamente votar por los planes de los demás, nunca por el suyo. la forma de hacerlo es con su delegado y colocándolo en el plan que quieran. Luego se cuentan los votos y los planes que tengan más, son los que serán aprobados.

3.- Fase de Producción.

La fase producción consta de 3 subfases que son:

  • Activación de edificios y zonas: para activarlos se necesitarán una ficha de energía y un cubo de comunidad.
  • Informe de desempleo: una vez colocados los trabajadores en el máximo de edificios activados, el resto de trabajadores corresponde a la tasa de desempleo. En función del marcador, tendrá más o menos consecuencias en crimen.
  • Resolución de las acciones: Ahora jugador a jugador realiza las acciones de los edificios y actualiza los diferentes marcadores (energía, dinero, etc…).

4.- Fase de Seguimiento: En este punto se evalúa todo el trabajo hecho en la ronda, porque todas las decisiones han hecho que los diferentes marcadores varíen (crimen, comunidad, contaminación, etc) y en función de ello, vamos a tener unas consecuencias positivas o negativas.

5.- Final de turno y obtención de recursos: esta es la fase de mantenimiento. Se renuevan los edificios para comprar, se puntúan cartas de favor, se descartan excedentes de cartas en las manos de los jugadores, etc.

En el momento en que un jugador alcance los 11 puntos de victoria el juego terminará al final de esa ronda y ese jugador se convertirá en alcalde. Si por el contrario, en algún momento todos los cubos de contaminación  y/o de crimen están colocados en el tablero, el gobierno interviene la ciudad, los concejales son destituidos, y los jugadores pierden la partida.

Opinión del juego:

Tengo que ser sincero y decir que la primera vez que vi City Council pensé que sería un juego del estilo de Quadropolis, de construir una ciudad individualmente y ganar la mayor cantidad posible de puntos, pero una vez leídas las reglas me alegró descubrir que no. Y no porque el otro título no me guste, que si, si no por la sorpresa que da el descubrir una mecánica inesperada y que además te gusta.

Bien, centrándome en el juego, es un juego semicooperativo en el que tendremos que apoyar al resto para el bien de la ciudad pero sin olvidar que al final, lo que buscamos es ser alcalde. Y creo que refleja una realidad temáticamente muy acertada.

No es un juego para explicar reglas y empezar a jugar en 10 minutos, porque tiene muchos pequeños y diferentes marcadores que actualizar en las diferentes fases y subfases del turno. Es un juego para todos aquellos jugador que gusten de comerse la cabeza intentando, por ejemplo en la fase de plenos), intentar convencer al resto de jugadores para que voten su plan y atender un poco veladamente, sus intereses individuales.

Creo que el buen jugador de City Council será aquél que mantenga una visión colectiva frente al resto, pero evidentemente busque su interés. Necesitamos dinero para conseguir los edificios que hagan cumplir nuestras cartas de favores, con lo que tenemos que hacer de políticos, con todo lo que ello implica.

Es un título que se disfruta muchísimo jugando con la gente adecuada, y nosotros que lo hemos probado con diferentes grupos para poder hacer la reseña, tengo que decir que he encontrado gente reticente cuando he comentado el juego, pero que cuando se han visto gestionando dinero público, influenciando sobre jugadores, etc, se han transformado y lo han disfrutado como niños.

Nos vemos en la próxima.

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