Hoy descubrimos… Torres

El rey ha decidido retirarse y para ello debe decidir en manos de cual de sus hijos deja el reino. Para ello los ha instado a que construyan los castillos mas altos y grandes que puedan con tal de demostrar que son claros herederos al trono. Pero el Rey irá revisando cada año los avances, y al cabo de 3 años, deberá tomar la decisión. Así que es hora de ponerse a construir de la forma más inteligente porque hoy descubrimos… Torres.

Veamos que contiene esta magnífica reedición que nos trae a nuestro idioma Devir:

  • 1 tablero
  • 92 piezas de torre
  • 28 caballeros (7 de cada color)
  • 1 peón de Rey
  • 40 cartas de acción (10 de cada color)
  • 2 cartas de costes de acciones
  • 3 cartas de fases
  • 8 cartas maestras
  • 4 fichas de 100/200 puntos

El objetivo en Torres es conseguir al cabo de las 3 fases de juego la mayor cantidad de puntos. Para ello, deberemos construir castillos que sean grandes y altos atendiendo a unas normas de construcción. Todo esto lo veremos más adelante.

Para preparar la partida colocaremos el tablero de juego en el centro de la mesa. Repartimos a cada jugador sus 7 peones de caballeros (1 de los cuales va en la casilla 0 de puntuación), sus 7 cartas de acción del color correspondiente y el número de piezas correspondientes según el número de jugadores y esta primera fase.

En función de cuantos seamos jugando la partida, en cada una de las 3 fases de una partida, cada jugador recibirá el número indicado de piezas de torre que se muestra en la siguiente y imagen, y las colocará de esa misma manera (algo que es muy importante y que veremos después).

Colocaremos sobre las imágenes de torre en el tablero, una pieza sobre cada una de ellas, y luego por orden de turno pondremos uno de nuestros caballeros sobre un castillo libre. El último jugador en poner, además, pondrá el peón del Rey allí encima de un castillo libre.

Ahora ya podemos empezar la partida

El juego se desarrolla a lo largo de 3 fases (años), y cada una esas fases se compone de un número determinado de rondas. El número de rondas viene determinado por la cantidad de columnas de piezas de torres que nos den en esa fase (lo podemos ver en la imagen de las cartas de fase). Así pues, en una partida a 3 jugadores, la primera fase constará de 4 rondas, pero la segunda y tercera fase constarán solo de 3 rondas.

En cada ronda, cada jugador tendrá 5 puntos de acción (de ahora en adelante PA) que podrá gastar como mejor le convenga en las acciones que quiera realizar. Estas acciones son:

Colocar un caballero (2 PA por caballero)

Solo se podrá colocar un caballero si adyacente ortogonalmente ya hay otro del mismo color. Este nuevo caballero solo se podrá colocar al mismo nivel o nivel inferior al que ya había siempre y cuando sea una casilla libre (sin otro caballero ni el rey).

Mover un caballero (1 PA por casilla)

Podremos mover una casilla por cada punto de acción que gastemos. Solo podrá ser ortogonalmente y no podremos atravesar ninguna casilla ocupada (por otro peón o por el rey). Además, podremos subir diferentes niveles pero siempre y cuando sea de uno en uno. Es decir, no podremos subir 2 o más niveles a la vez. Sin embargo, si podremos bajar todos los niveles que queramos de golpe.

Además, se considera un movimiento de 1 PA el entrar por la puerta de 1 castillo y salir por otra puerta de ese mismo castillo en el mismo nivel. Esto puede ir bien para recorrer una distancia larga en pocos movimientos.

Colocar pieza de torre (1 PA por pieza)

Solo se podrán construir un máximo de 3 piezas por ronda, que es la altura máxima que puede tener una de las columnas de piezas que tenemos en esa ronda disponibles. De hecho, esto sirve para explicar que solo podremos construir las piezas de una columna por ronda.

En el caso de que sobrasen al finalizar la ronda, las sobrantes se pueden repartir en las otras columnas, siempre y cuando no se sobrepase el límite de 3. Si sobran después de este reparto, se devuelven a la bolsa.

Hay unas limitaciones a la hora de colocar las piezas. Una torre no puede tener más piezas de altura que piezas tenga de superficie el castillo a la que pertenece. Y la otra regla es que una pieza no puede juntar 2 castillos por sus lados, pero si por un vértice, lo que no se considerará como un único castillo, si no que al final de la partida tendremos el mismo número de castillos que teníamos al principio.

Comprar carta de acción (1 PA por carta)

Podremos comprar tantas como puntos de acción nos queden. Para ello, cogeremos las 3 primeras cartas de acción de nuestra pila, elegiremos una y descartaremos las otras dos o bien en la parte superior, o bien en la parte inferior del mazo.

Jugar cartas de acción (0 PA)

Cada jugador solo podrá jugar 1 carta de acción por ronda, independientemente del número de cartas que tenga en ese momento en la mano.

Avanzar puntuación (1 PA)

Podremos avanzar nuestro peón en el marcador de puntos tantas casillas como  puntos de acción queramos (y nos queden). Si en la casilla en la que se acaba ya hay otro peón, avanzaremos automáticamente hasta la siguiente libre.

Una vez todos los jugadores han jugado todas las rondas de una fase, esta acaba y se lleva a cabo la supervisión del Rey, que es un recuento parcial de puntos.

Los puntos se contarán de la siguiente manera. En el orden de turno, cada jugador puntuará por el caballero que tenga más arriba en un castillo, y recibirá una cantidad de puntos igual al número de pisos de la torre donde está multiplicado por el número de losetas de superficie que tiene el castillo. En el caso de que tuviese otro caballero en un nivel inferior o igual de ese castillo, no contarían. Solo un caballero por castillo.

Hay una puntuación adicional que es la puntuación del Rey. Si al final de la primera fase, un jugador se encuentra en el primer piso de una torre en el castillo del rey, sumará 5 puntos. Si al final de la segunda fase, un jugador se encuentra en el segundo piso de una torre del castillo del rey, recibirá 10 puntos. Y si al final de la tercera fase, pasar lo mismo pero en un piso de nivel 3, los jugadores recibirán 15 puntos.

Al final de la partida, el jugador con más puntos, será el merecido heredaro del Rey.

Opinión del juego

Cuando empecé a jugar a juegos de mesa modernos hubieron dos títulos que me llamaron la atención: uno era Porta Negra y otro era Torres. No sé por qué, pero quizá por lo vistoso de sus componentes en la mesa, o porque tenían buenas críticas.

Por eso, cuando me enteré que Devir iba a sacar una reedición, no me lo pensé y supe que tenia que tener una copia si o si.

Torres es un juego abstracto hasta la médula, donde tendremos que saber jugar nuestros puntos de acción de manera inteligente en cada ronda para no quedar estancados. Y esta es la primera de las cosas que nos gusta del juego, la estrategia. Es un juego muy sencillo de jugar con unas reglas muy fáciles y que se aprenden en 5 minutos, pero no va a ser hasta la segunda partida que no se van a escuchar las frases de “ah, ahora lo entiendo…”. Porque la estrategia solo la vas a comprender a partir de la segunda vez que lo juegues.

Estrategia que pasa por crear una buena torre en un sitio lo suficiente cerca del límite de un castillo para que no te puedan ampliar la superficie del mismo alrededor de tu torre, y se quede un peón aislado que al generar otro, gaste muchos puntos de acción para moverse hacia otro castillo.

Y esta es la otra parte del juego que nos ha gustado. Ningún castillo es de nadie. Solo la torre que tu construyas te va a pertenecer siempre y cuando no la descuides y la dejes vacía. Puedes dejar que uno de tus oponentes hagan un buen castillo con unas buenas torres y que vaya sumando puntos, pero algunas cartas y combos de movimientos te van a permitir que puedas rascar una buena cantidad de puntos simplemente “saliendo a la terraza” (cuando compréis el juego y juguéis las cartas de acción entenderéis esta frase).

torres es un juego que hemos jugado a 2, 3 y 4 jugadores, y si bien es cierto que el mapa se queda grande para 2 y que pudiese ser un multijugador, el hecho de querer conseguir la bonificación del Rey, hace que los movimientos y construcciones hacen que los dos jugadores se acerquen y se de la interacción entre ambos. Y a 3 y 4 jugadores, las disputas por los mejores sitios son muy buenas.

Eso si, sé inteligente desde el primer momento, porque luego solo tendrás unas pocas oportunidades (o unos cuantos combos) para ponerte a la cabeza y poder tocar con la punta de los dedos la corona de tu padre.

Juego altamente recomendado para toda clase de jugadores. Es un juego familiar y por lo tanto puede funcionar con niños porque son partidas que no son largas y no cansan. Es más, yo lo he probado con un niño de 4 años y modificando las reglas (evidentemente) ha funcionado.

Mira, si os soy sinceros, es un juego que debería estar en todas las ludotecas, porque ya se ha convertido en un clásico, y porque al igual que otros, es de esos juegos que no pasan los años por él. Que siempre va a haber alguien nuevo en esto de los juegos de mesa que pueda empezar por un título así y que tengo que decir que la edición nueva es simplemente maravillosa.

Nos vemos en la próxima.

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