Hoy descubrimos… Dungeon Raiders

Cuentan las leyendas que en las mazmorras se esconden los tesoros más maravillosos de este mundo, y que aquél que sea capaz de sacarlas ganará gloria y se hablará de él en las canciones. Pero no todo lo que hay allí abajo es bueno: monstruos y trampas esperan para acabar con los intrépidos que se atrevan. Y por descontado, no bajaremos solos, así que tocará compartir… o no. Hoy descubrimos… Dungeon Raiders

Veamos que trae esta nueva edición que llega de la mano de Devir:

  • 7 cartas de nivel
  • 30 cartas de habitación
  • 25 cartas de poder (cartas con valores del 1 al 5 para los 5 jugadores)
  • 24 cartas de objeto (6 de cada tipo
  • 10 cartas de monstruo final
  • 5 cartas de personaje
  • 38 fichas de moneda
  • 26 fichas de herida
  • 1 carta de mapa

La preparación del juego se hace de forma muy sencilla. Se reparte a cada jugador una carta de personaje y un set de 5 cartas con valores del 1 al 5. Además, cada personaje recibirá de inicio aquello que marque su carta de personaje (objetos, heridas y/o monedas).

Por otro lado, separamos los objetos por pilas según el tipo y las ponemos a un lado del área de juego. Se barajan las cartas de habitación y se quitan del juego 6 al azar. Con el resto, formaremos un mazo bocabajo y colocamos un monstruo final al azar debajo del mazo. Se barajan las cartas de nivel y se retiran 2 del juego. El resto se quedan en una pila bocabajo.

Cada nivel se prepara de la misma manera. Se revela una carta de nivel y se cogen 5 cartas de habitación para colocarlas en una fila. Si la carta de nivel muestra el símbolo en verde, la carta de habitación se pone bocarriba. Si por el contrario muestra un icono en rojo, la carta de nivel se pone bocabajo.

Ya podemos empezar la partida.

En Dungeon Raiders todos los jugadores jugarán a la vez e irán resolviendo cada una de las habitaciones por orden. Para ello, deberán decidir que carta de poder juegan, es decir, que valor van a usar. Una vez han jugado esa carta, se descarta y se sigue con las restantes que queden en mano para la siguiente habitación.

Resolver una habitación depende del tipo que sea. Vamos a ver que tipo de cartas podemos encontrar:

Habitación con tesoro: este tipo de carta ofrece monedas a aquel jugador que use la carta de poder con el valor más alto. En ocasiones, muestran 2 cantidades de moneda, lo que significa que el segundo jugador con el valor más alto, recibe la cantidad menor

Habitación con monstruo: la carta muestra el nivel que tiene el monstruo, y lo que haremos será comparar este valor con el total de los valores de las cartas jugadas por los jugadores. En el caso de que sea igual o superior, la habitación queda resuelto. Pero en el caso de que no se supere, el jugador o jugadores que jugaron la carta menor, recibirán el daño infligido por el monstruo. En ocasiones también restan monedas.

Cámara: al llegar a una cámara nos encontraremos que nos ofrecen monedas, objetos o pociones, y cada uno de estos beneficios va asociado a un valor de carta de poder. El jugador o jugadores recibirán dicho beneficio en función de la carta que jueguen. En el caso de que sean pociones, los jugadores se quitarán tantas fichas de herida como el número que muestre la poción.

Trampa: una habitación con trampas hace que se evalúe al jugador o jugadores que tengan más heridas en ese momento. Para ello, se le aplicará la penalización que corresponda con el valor de carta de poder jugada. Hay cartas que no muestran todos los valores, con lo que si se juega ese valor inexistente, el jugador se libra de la penalización.

Monstruo final: Un monstruo final se resuelve de la misma manera que cualquier otro monstruo, con la diferencia de que las cartas de monstruo final tienen bonus y penalizaciones en para uno o varios jugadores en función del valor de la carta que hayan jugado.

Durante el juego podremos ganar ciertos objetos que nos darán ventajas a la hora de usarlos. Una vez usado un objeto, vuelve a su pila correspondiente. Los objetos son:

Antorcha: las antorchas se pueden jugar en cualquier momento del juego, y permite al jugador que la usa, poder ver todas las cartas de habitaciones bocabajo que hay en el nivel activo.

Bola de Cristal: la bola de cristal permite al jugador jugar otra carta de su mano con la ventaja de conocer ya las cartas que los demás han jugado.

Espada: la espada se juega en habitaciones con monstruos y equivalen a una carta de valor 5.

Llaves: la llave se usa en una habitación normal, y equivale a una carta con valor 5.

Una vez se ha superado el 5º nivel, gana el jugador que tiene la mayor riqueza en monedas, quedando fuera de la comprobación el jugador que tiene el mayor número de fichas de herida.

Opinión del juego:

En Dungeon Raiders nos ponemos en la piel de intrépidos personajes que bajan a una mazmorra a conseguir riquezas e intentar evitar ser atacados por los monstruos que habitan en ella. Para ello utiliza una mecánica de uso de cartas para enfrentarnos a las diferentes habitaciones, que irá haciendo que confirme el nivel vaya avanzando, tengamos que jugar con las que cartas que van quedando en la mano.

Y esta es la primera maravilla del juego. Es imprescindible que los jugadores sepan en todo momento usar bien sus cartas e intentar jugar con los objetos que puedan ir ganando. La verdad es que en una primera partida puede parecer que no hacen mucho efecto, pero creedme que en una partida donde la gente vaya a ganar y a farolear, cualquier ayuda es bienvenida.

Una de las bondades que tienes el juego es que son partidas rápidas de uno 20 minutos o 25 minutos y donde las risas están aseguradas. Es importante que se establezca un apoyo en las habitaciones con monstruos para poder superarlos, porque de lo contrario, no habrá nada que hacer. Incluso en ese caso, como el poder del monstruo va en función del número de jugadores, los jugadores pueden presionar a los demás para que saquen cartas de mucho valor y ellos no tengan que usar las mejores. Pero ojo, porque si alguien piensa igual, no se superará el monstruo y la carta de menor valor sufrirá las consecuencias. Lo dicho, risas aseguradas.

A los pinceles, en esta ocasión se ha contado con Albert Monteys para el arte del juego, y está mal que yo lo diga porque soy un gran fan de todo lo que ha hecho fuera de los juegos de mesa, pero creo que los dibujos son geniales y le vienen genial al tipo de juego. Un gran acierto por parte de Devir haber pensado en Albert.

Juego fácil de aprender y de explicar, con partidas rápidas y para todos los públicos. No os lo perdáis.

Nos vemos en la próxima.

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