Hoy descubrimos… Q

Venid, sentaos. Ha pasado algo y os lo tengo que contar. No os preocupéis porque no os afecta a ninguno de vosotros, pero sin vosotros no voy a poder seguir avanzando. Hay un cadáver y tenemos que descubrir que ha pasado. Nos va a llevar un rato, así que poneos cómodos. Hoy descubrimos… Q.

Veamos que contienen estas pequeñas cajas que edita GDM Games:

  • 32 cartas
  • 1 manual con la resolución

Los Q son unos juegos de cartas donde en cada uno de ellos se nos propondrá un misterio que deberemos resolver en 60 minutos, así que como comprenderás, esta no va a ser una reseña al uso para no desvelar nada de información que pueda arruinar la experiencia de juego.

Una vez hemos conseguido reunir a un grupo de amigos alrededor de una mesa, abriremos una de las cajas. Cada uno de los juegos trae un audio que reproduciremos para escuchar la presentación del caso. Este mismo audio lo tenemos además transcrito.

Colocamos en el centro de la mesa la carta inicial y barajamos todo el resto de cartas para formar un mazo. Repartimos a cada jugador 3 cartas (o 2 en el caso de 6 o más jugadores) que mantendrá ocultas en su mano sin revelarlas al resto de jugadores, y ahora ya, podemos empezar la partida.

Durante nuestro turno podremos hacer una de las dos siguientes cosas: o bien compartimos información o bien descartamos una carta

Si decidimos descartar una carta, de esa carta ya no se podrá hablar hasta el final de la partida, con lo que además, deberás tener en cuenta que para poder optar a ganar la partida, se deben descartar entre todos los jugadores un mínimo de 6 cartas.

Si decidimos compartir información cogeremos una de las cartas que tendremos en la mano y la colocaremos en el centro de la mesa para quede al alcance y a la vista de todos. Hay una parte negativa a la hora de jugar caretas, y es que si se juega una carta que no es relevante para el caso, se restará 1 punto al final de la partida.

Durante la partida todos los jugadores pueden en cualquier momento teorizar acerca de lo que ellos creen que ha pasado, de lo que saben hasta el momento, y sobretodo de lo que tienen en la mano. Lo que pasa es que de las cartas que se tienen en la mano solo se puede decir lo que está en negrita o enmarcado en una imagen de un trozo de papel cogido con un clip

Cuando se acabe el mazo de robo y se hayan jugado todas las cartas de las manos de todos los jugadores, se activa el final de partida, que es cuando hay que sacar una conclusión y abrir la parte de preguntas del manual que viene con una pegatina. Ahí se nos formularán una serie de preguntas relacionadas con el caso, y deberemos intentar sacar la mejor puntuación posible

Actualmente existen 3 títulos en las tiendas. Uno de ellos es Última llamada, donde se nos informa de que un avión solicita un aterrizaje porque uno de los pasajeros ha sufrido una parada cardiorespiratoria y tendremos que saber que es lo que ha pasado.

Otro de los casos es La Tumba del arqueólogo, donde un noticiario radiofónico nos informa de la muerte de un prestigioso arqueólogo que ha sido hallado en su despacho muerto con un abrecartas clavado en la espalda, y hay que empezar a investigar que es lo que ha pasado.

Finalmente, el caso Muerte el 4 de Julio se inicia con una llamada a la policía donde el interlocutor explica que ha encontrado un cadáver entre los arbustos de la mansión donde trabaja como jardinero. Muy asustado aún, recibe como respuesta que una patrulla va en camino.

Opinión del juego:

Hoy nos encontramos ante un título de deducción en el que el propio juego nos propone un rompecabezas, y de manera colaborativa y con las herramientas que nos da, debemos hallar la respuesta y contestar a todas las preguntas que va a formular al terminar.

Esta es la premisa que encontramos al abrir la caja. Una caja que solo contiene cartas y que nos va a dar una experiencia de juego que solo he igualado con el Sherlock Holmes Detective Asesor. Porque es inevitable que se comparen estos dos juegos de tamaño tan diferente y a la vez con tantas similitudes. Bien, y ahora que hemos hablado de lo principal, pues vamos a hablar de lo importante.

La primera vez que vi un Q fue en Madrid. Habíamos cenado con unos amigos y al salir del restaurante se terció ir a tomar una copa a un bar cercano. Una vez dentro, pedimos una copa y cuando estábamos sentados en unos sillones muy cómodos y con una mesa en el centro, uno de ellos dijo: ¿Que tal si resolvemos un asesinato? Todos nos quedamos un poco parados al ver la caja tan pequeña y escuchando que iba a darnos un buen rato de juego.

Y ciertamente, eso es justo lo que hicimos. Si que es verdad que todos nos conocíamos del mundillo de los juegos de mesa, que habíamos coincidido unas cuantas veces en eventos, y que sobretodo habíamos tenido contacto por correo electrónico y redes sociales, con lo que se puede decir, que posiblemente ese era el primer día que yo me veía con algunos de ellos en persona para compartir un buen rato largo, lo que pasa es que este juego hizo que todo el tiempo que estuvimos jugándolo, parecía que nos conocíamos de toda la vida. Como el juego te lleva a elucubrar y a empezar a lanzar teorías, se genera una conversación amable y llena de risas en la que todo el mundo participa porque todo el mundo tiene información única que tiene que transmitir, con lo que el efecto líder queda eliminado.

Uno de los dramas del juego es el hecho de tomar la decisión de si se descarta una carta o no, porque siempre se tiende a pensar que vas a acordarte de la información que no has compartido y que puedes seguir trabajando en tu cabeza con ella. Pero no. Eso no pasa. Cuando vas viendo cartas, y más cartas, y vas recibiendo mucha información y en repetidas ocasiones, cuando se formulan teorías y se vuelven a reformular, cuando hay información muy parecida y aparentemente contradictoria… entonces es cuando piensas en las cartas que has dejado atrás y te das cuenta de que no te acuerdas exactamente de que ponía. Si a eso le sumas, que descartar cartas con información relevante resta puntos, la cosa se complica.

Son títulos con un precio muy reducido. Por 8 euros tienes una cajita que te va a dar un buen rato, con lo que si se juega a muchos jugadores, por 1 euro por persona estás un buen rato entretenido con el caso. Y lo que puedes llegar a pensar es que una vez lo has jugado, ya no tiene gracia conservarlo, como la mayoría de este tipo de juegos. Pero tengo que decir que este juego lo he disfrutado (y lo estoy disfrutando de la misma manera viendo los toros desde la barrera. Cada vez que lo saco en una mesa donde no se ha jugado, disfruto muchísimo viendo como la gente empieza a jugar sin tener ni idea de qué es lo que ha pasado. Disfruto viendo como van diciendo cosas que pueden haber pasado y que, inicialmente, no se acerca para nada a la resolución correcta. Y ese es un tipo de diversión que me gusta,

En definitiva, un juego muy social para todo tipo de jugadores, ya sean iniciados o jugones. Quizá no para jugar en familia con niños en la mesa por el tema de las muertes, pero para todo el resto de público, un gran juego en una caja muy pequeña.

Nos vemos en la próxima.

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