Hoy descubrimos… Bunny Kingdom

Vamos a trasladarnos a un mundo de fantasía donde como Señores Conejo que somos, iremos a exlplorar esa nueva tierra para poder otorgar mayor honor al reinado del Rey Bunny. Y como queremos ser el conejo mas agasajado, intentaremos ser el conquistador más fructífero. Adelante mis valientes orejudos, hoy descubrimos… Bunny Kingdom.

Veamos que trae esta colorida caja que en nuestro país edita Devir:

  • 1 tablero del nuevo mundo
  • 144 figuras de conejo (36 de cada color)
  • 39 figuras de ciudad
    • 27 de 1 torre
    • 9 de 2 torres
    • 3 de 3 torres
  • 24 fichas de construcción
    • 12 fichas de recursos
    • 6 fichas de atalaya (3 pares)
    • 6 fichas de colono
  • 182 cartas de exploración
  • 4 cartas de ayuda

Para preparar una partida de Bunny Kingdom, ponemos el tablero en el centro de la mesa y colocamos una figura de torre de nivel 1 (las que tienen una sola torre) en las casillas de ciudad (tienen una ciudad dibujada).

Cada jugador recibe sus figuras de conejos de su color y coloca 1 de ellos en la casilla 0 del del marcador de puntos. Además, se ponen el resto de figuras de ciudad y todas las fichas de construcción al lado del tablero.

Se barajan todas las cartas de exploración y se ponen en un mazo bocabajo. De aquí se reparten 12 o 10 cartas en función de si la partida es de 3 o 4 jugadores respectivamente, y ahora ya podemos empezar la partida.

La partida se va a jugar en 4 rondas. En cada una de las rondas, los jugadores jugarán 3 fases que son exploración, construcción y recolección. Veamos en qué consiste cada una de las fases:

Exploración:

Durante esta fase, los jugadores seleccionarán 2 de sus cartas y las pondrán delante de su bocabajo. El resto de cartas, las pasarán al jugador que tienen al lado. En las rondas 1 y 3, las cartas las pasarán al jugador de la izquierda, y durante las rondas 2 y 4, las cartas son pasadas al jugador de la derecha.

Hagamos una parada para ver qué tipos de cartas de exploración podemos encontrar:

Cartas de territorio: las cartas de territorio representan una casilla del tablero, y viene identificada por las coordenadas en la parte superior izquierda. Al jugar esta carta, el jugador pondrá uno de sus conejos en la localización adecuada y será dueño de ese territorio.

Cartas de construcción: las cartas de construcción permiten generar un tipo de recurso adicional con las haciendas, un recurso a su elección con un puesto comercial, construir una atalaya, un ciudad con un numero determinado de torres o poner un colono.

  • Las cartas de hacienda permiten poner un recurso básico o de lujo:

  • Las cartas de poderío permiten construir una ciudad de 1 a 3 torres:

  • Las cartas de colonos permiten poner un conejo en un territorio vacío a escoger:

Cartas de pergaminos: las cartas de pergaminos son catas que una vez se elijan, no se revelan hasta el final de la partida. En ellas podremos encontrar misiones, que no es más que diferentes maneras de conseguir puntos de victoria adicionales según si cumplimos o no la condición que lleven. Además, hay otro tipo de cartas de pergamino que son tesoros, que otorgan puntos de victoria directamente.

Cartas de suministros: las cartas de suministros permiten robar cartas adicionales del mazo de robo de cartas de exploración y jugarlas directa y obligatoriamente

Construcción:

Durante esta fase lo que haremos será construir en función de las cartas de construcción que hayamos jugado anteriormente. Como comentábamos antes, las construcciones que podemos hacer son: recursos, ciudades y atalayas. Las atalayas permiten conectar dos territorios que estén separados físicamente en el tablero.

Recolección:

Durante esta fase determinaremos el valor de los diferentes feudos de todos los jugadores y sumaremos el valor en el marcador de puntos. Un feudo es un grupo de territorios unidos ortogonalmente y controlados por un mismo jugador (evidentemente, un feudo se puede componer de un solo territorio). Para calcular el valor del feudo, multiplicaremos la cantidad de torres que haya por la cantidad de recursos diferentes que lo compongan.

Esta multiplicación se repite con todos los feudos de cada jugador, y se anota en el tablero de puntos.

Una vez se acaban las 4 rondas, se revelan las cartas de pergamino de cada jugador y se evalúan los mismos. Esto hará que la puntuación de los jugadores pueda verse incrementada, con lo que no será hasta el final de esta parte cuando se determinará el ganador de la partida.

Opinión del juego:

La primera vez que vimos Bunny Kingdom fue en la feria de Essen del 2017. Iello tenía montado un gran stand donde promocionaban sus juegos y en concreto este título estaba en medio, en una mesa grande llena de conejos que llamaba la atención de todo el que pasaba. Nos quedamos con las ganas de echarle unos turnos, pero la gran vistosidad del juego desplegado nos llamó la atención.

El juego es de mecánicas muy sencillas, ya que en el turno del jugador éste solo tiene que elegir dos cartas y pasar el resto al jugador que tiene al lado. En función del tipo de carta escogida, o bien pone uno de sus conejos en el tablero, o bien guarda la carta porque es una misión, o bien construye. Esto hace que el juego se pueda jugar con jugadores no habituales.

El juego puede recordar en la esencia a 7 Wonders, porque la mecánica de draft y de puntuación en función de lo jugado es muy similar. No tiene nada que ver la temática, por supuesto, ni la disposición, ni por supuesto, nada que ver, el drama de ver dejar pasar la carta. Es uno de los que más drama al dejar escapar una carta nos ha planteado. Porque es que durante la partida no puedes dejar de lado los pergaminos que has ido cogiendo ya que tienes que centrarte en poder cumplirlos. Son puntos muy importantes y pueden marcar la diferencia.

Pero claro, la puntuación de final de ronda es muy importante porque es incremental, y el reino que vayamos construyendo puede llegar a aportar puntos casi de manera exponencial (vale, quizá tanto no, pero casi). El problema es que hay que ser muy hábil para combinar los dos tipos de puntuaciones y mantenerse en los dos.

En definitiva, un juego sencillo de aprender pero con una estrategia diferente en cada partida que hará que no nos aburramos de juégatelo enseguida. Una producción bonita, vistosa, y a un buen precio.

Nos vemos en la próxima.

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