Hoy descubrimos… Alhambra

Todos estos años de aprendizaje en el noble y bello arte de la construcción tienen que servir para algo, y ha llegado el momento de demostrarlo. Tenemos que aplicar todo nuestro conocimiento para erigir torres,  hermosos jardines, y en ellos, grandes pabellones donde tomar el té con menta de la tarde. Pero los albañiles necesitan ser pagados en su moneda, con lo que habrá que gestionar los ingresos y los pagos. No va a ser fácil optimizar los recursos y comprar la edificación que queremos. Hoy descubrimos… Alhambra.

Veamos que trae esta clásica caja que en nuestro país edita Devir:

  • 6 losetas iniciales de fuente
  • 54 losetas de edificio
  • 1 tablero de mercado de edificios
  • 1 marcador de puntuación
  • 12 fichas (2 de cada color de jugador)
  • 108 cartas de dinero (4 monedas diferentes)
  • 2 cartas de puntuación
  • 6 tableros personales
  • 1 bolsa de tela

La preparación del juego es muy sencilla. Se reparte a cada jugador una loseta inicial de fuente, que coloca delante de si. Recibe también las dos fichas del color que elija, y una de ellas se coloca en la loseta de fuente, y la otra en la casilla 0 del marcador de puntuación.

Se meten todas las losetas de edificios en la bolsa de tela y se mezclan. Se coloca el tablero de edificio en el centro de la mesa, y se sacan 4 losetas de la bolsa para ponerlas en los 4 espacios del tablero.

Cada jugador recibe también un tablero personal que utilizará de almacén de losetas durante la partida.

Se barajan las cartas de dinero y cada jugador recibirá el dinero inicial. Cada jugador ha de ir robando cartas del mazo hasta que el total llegue a 20 o más. Se roban 4 cartas de dinero más y se colocan bocarriba al lado del mercado de edificios.

Finalmente se hacen 5 pilas bocabajo con el mazo del dinero. La carta de puntuación A se pone en la pila 2, y la carta de puntuación B se pone en la pila 4. Ambas pilas se mezclan, para luego finalmente construir un mazo donde la pila inferior será la 5, luego la 4, la 3 la 2 y finalmente la 1.

Y ahora si, ya podemos empezar la partida.

El objetivo del juego es ir comprando losetas y colocándolas alrededor de nuestra loseta inicial de fuente. Conforme se vayan robando cartas de dinero, aparecerán las cartas de puntuación, momentos en los cuales se llevará a cabo una puntuación.

Al final de la partida, el jugador que más puntos tenga será el ganador.

En su turno, el jugador tendrá que realizar una de las 3 acciones siguientes: tomar dinero, comprar una loseta de edificio o rediseñar su alhambra.

  • Tomar dinero: El jugador puede coger una de las cartas del mercado de dinero, o bien más de una si el valor total de dinero no es superior a 5.

  • Comprar una loseta y colocarla: el jugador compra con el dinero que tiene, una de las 4 losetas que hay disponibles en el mercado de edificios. La restricción es que tiene que pagar con el color de la moneda que coincida con el espacio donde está colocada la loseta. Puede pagar con más de una carta, pero aunque se pase, no obtendrá cambio. Lo bueno es que si paga con el dinero exacto, tendrá un turno extra y podrá volver a escoger acción.

  • Rediseñar la alhambra: el jugador tiene 3 opciones a la hora de rediseñar su alhambra:
    • Coger una loseta de su tablero personal y colocarlo en su alhambra
    • Retirar un edificio de su alhambra y colocarlo en su tablero personal
    • Inter cambiar una loseta de su tablero personal por una de su alhambra, en cuyo caso, la loseta recién colocada en la alhambra ha de ir en el mismo sitio que la retirada.

Construcción de la alhambra

A la hora de colocar losetas en la alhambra hay ciertas reglas de colocación o restricciones que es imperativo respetar:

  • Las losetas deben tener la misma orientación
  • Se ha de colocar ortogonalmente a una loseta ya colocada (por uno de sus lados, nunca por una esquina)
  • La loseta colocada debe tener el mismo tipo de lado que la adyacente a donde se coloca: o las dos tienen muro, o ninguna lo tiene.
  • Se debe poder trazar un camino desde la fuente a todas las losetas sin que ningún muro vete el paso.
  • No puede haber espacios vacíos rodeados por losetas por los 4 lados.

Final del turno

Al final del turno de un jugador, se reponen las losetas del tablero de edificios y se coloca nuevas cartas de monedas bocarriba hasta que vuelva a haber 4. En el caso de que no hubiese dinero suficiente, se baraja el mazo de descarte.

Además, es en este momento donde los jugadores colocarán las losetas que han comprado, o bien en su alhambra, o bien en su tablero de jugador.

Durante la partida, como decíamos al principio, tendrán lugar dos puntuaciones en el momento en que las cartas de puntuación sean reveladas del mazo de dinero. Estas puntuaciones se realizarán al final de turno del jugador que ha revelado la carta. Finalmente, al finalizar la partida se llevará a cabo una tercera fase de puntuación.

Los puntos se otorgan por mayoría de edificios de cada tipo que tengan los jugadores. En la fase de puntuación A, solo el jugador con la mayoría de edificios de cada tipo obtiene puntos. En la fase de puntuación B, tanto el primero jugador como el segundo con más edificios de cada tipo, recibe puntos.

Los puntos otorgados en cada fase, vienen impresos en los tableros personales de cada jugador

Finalmente, cada jugador recibe tantos puntos como muros tenga la sección mas larga de muro exterior que tenga construida.

En el momento en que no se puedan reponer las 4 losetas del mercado porque ya no queden suficientes en la bolsa, se termina la partida, y será el momento de ver que jugador ha obtenido mayor puntución para levantarse de la mesa como el mejor constructor.

Opinión del juego:

Alhambra es un juego clásico para iniciarse en los juegos de mesa. Siempre se suele hablar de Carcassonne, Catán y Aventureros al tren, pero bajo mi punto de vista este es un título perfecto para que la gente se inicie esto que tanto nos gusta.

Y esto es por una sencilla razón: la mecánica de distribución de turno es totalmente pedagógica. Diferencia perfectamente lo que es un turno, lo que representa una ronda de puntuación y las acciones disponibles de un jugador. 3 términos que pueden resultar confusos para alguien que se inicia, y que con juegos como Alhambra, se interioriza de manera muy didáctica.

Multisolitario donde los haya, donde la única interacción que tendrás con los jugadores es el robar o el que te roben una loseta que tu querías y que alguien compra antes que tú, cosa que pasa de igual manera con el dinero que se pone a disposición del jugador en el turno. Así que si eres fan de los juegos en los que tú construyes tus cositas y vas haciendo sin que nadie te moleste en demasía, pues este es tu juego. Pero si eres el tipo de jugador contrario aunque hoy te apetece algo más de tranquilidad, posiblemente también Alhambra sea para ti.

La estrategia es complicada porque solo lo que tienes disponible en tu turno es con lo que puedes pensar, aunque conforme tu construcción va creciendo, puedes decidir ir a unas mayorías u otras. Y eso es algo que nos gusta, porque como las alhambras del resto son visibles, sabes donde puedes luchar y donde no.

En definitiva, un gran juego que en el momento en que se te quede corto, puedes ampliar con un gran número de expansiones, aunque siempre podemos esperar a que esas expansiones lleguen a nuestro idioma.

Nos vemos en la próxima.

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