Hoy descubrimos… Sagrada

Cuando llegó el encargo a nuestro taller no nos lo podíamos creer: hacer un vitral de la Sagrada Familia. Se escucha que está siendo una gran construcción y que está participando muchísima gente, pero que todo va muy lento por el poco dinero disponible. No importa. Es nuestra gran oportunidad de demostrar que somos los mejores con respecto a los demás artistas Hoy descubrimos… Sagrada.

Veamos que nos trae esta colorida caja que en nuestro país edita Devir:

  • 4 tableros de vitral
  • 12 cartas de patrón
  • 90 dados (18 de cada uno de los 5 colores)
  • 1 marcador de ronda / puntuación
  • 12 cartas de herramienta
  • 1 b olsa de dados
  • 10 cartas de objetivo público
  • 5 cartas de objetivo privado
  • 4 fichas de puntuación (1 de cada color)
  • 24 fichas de donativo

Preparar una partida de Sagrada es muy sencillo. Repartimos a cada jugador un tablero de vitral. Barajamos las 5 cartas de objetivo privado y damos una bocabajo a cada jugador. Además, se reparten 2 cartas de patrón a cada jugador, y cada uno deberá escoger una de las 4 caras. La cara elegida se introduce en el vitral y se reciben tantas fichas de donativo como puntos marque la carta de patrón.

Se barajan las cartas de herramienta y se revelan 3. El resto de cartas se devuelven a la caja. Hecemos lo mismo con las cartas de objetivo público: se revelan 3 y el resto a la caja.

Metemos los 90 dados dentro de la bolsa grande negra y ya podemos empezar la partida.

El objetivo en Sagrada es ir colocando 2 dados en nuestro vitral en cada una de las 10 rondas que dura la partida, siguiendo las normas de colocación y las restricciones de la carta de patrón escogida. Al final de la partida puntuaremos por los objetivos públicos y por el privado. El jugador con más puntos, gana la partida.

En cada ronda, el jugador inicial saca tantos dados de la bolsa como el número de jugadores multiplicado por 2, más 1. Es decir, para una partida de 4 jugadores, se sacan 9 dados. Se la lanzan los dados, y en orden de turno, cada jugador coge 1 dado. cuando llega al último jugador, éste coge 2, y se vuelve en sentido inverso. Es decir, en una partida de 4 jugadores, el orden para coger dados sería: 1º, 2º, 3º, 4º, 4º, 3º, 2º y 1º. El último dado se pone en el marcador de ronda para ir indicando en cual estamos.

En el turno de un jugador, este puede hacer las 2 acciones siguientes en el orden que quiera:

  • Elegir un dado
  • Usar una carta de herramientas

Pero el jugador podría realizar una acción, la dos, o ninguna de ellas.

1. Elegir un dado

El jugador elige un dado de los disponibles que se han sacado de la bolsa y lo coloca en su vidriera respetando las normas de colocación y de restricción de patrón. Las normas de colocación son:

– El primer dado del tablero debe colocarse en una esquina del tablero.

– Los siguientes dados que se pongan deben estar adyacentes ortogonal o diagonalmente a un dado ya puesto en el tablero.

– Dos dados adyacentes ortogonalmente no pueden coincidir en número ni en color.

Además, los propios tableros tienen sus restricciones de colocación. Hay casillas en las que solo se puede colocar un dado con el valor que marca, y otras casillas en las que solo se pueden colocar dados del color que refleja.

2. Utilizar una carta de herramienta

Podemos gastar una de nuestras fichas de donativo (una en el caso de que seamos el primer jugador en usar la carta de herramienta, y 2 fichas de donativo en el caso de que ya haya sudo usada) para ejecutar la acción que nos proporcione una de las cartas de herramienta de las 3 que participan en la partida.

Al final de las 10 rondas, los jugadores deberán puntuar por las cartas de de objetivo público y privado. Los objetivos públicos afectan a todos los jugadores y pueden puntuar por colecciones de valores, por colores diferentes, por columnas de un tipo, por filas de otros, etc. Pero los privados hacen que cada jugador puntúe por los valores colocados de los dados de un determinado color.

Al final de la fase de puntuación, el jugador que mas puntuación haya obtenido, y que se haya reflejado en la parte posterior del marcador de ronda, se convertirá en el mejor constructor y por lo tanto, en el que verá su vitral en tan excelso monumento. No, que va, en realidad solo ganará la partida.

Objetivo del juego:

Qué juego tan fácil el que hemos descubierto hoy. No tiene un manual extenso ni una larga explicación de reglas a la hora de ponerse a jugar, con lo que quizá no es apto para jugadores que les gustan los turnos que están llenos de decisiones. Pues esta primera apreciación es totalmente equivocada, porque Sagrada ofrece mucho más de lo que a simple vista puede ofrecer en un primer acercamiento al juego.

Es evidente que al tener solo dos acciones que hacer en nuestro turno, las decisiones se simplifican, pero es que una de ellas es coger un dado. Si, coger un dado de entre los disponibles hace que, teniendo en cuenta las normas de colocación y las restricciones de tablero, al principio de la partida y cuando aún no tenemos el tablero muy lleno, resulte sencillo.

Lo que pasa es que el tema se complica cuando los jugadores van cogiendo sus dados, cuando no eres el primero en elegir y cuando quieres un dado o un par de ellos en un turno, y sabes que otro jugador necesita también los mismos que tú. Ahí es realmente donde radica toda la interacción del juego, en quitarle la posibilidad de coger un dado a otro jugador.

Pero aún así, y con todo lo descrito anteriormente, no es complicado hasta el hartazgo el completar el vitral con todos los dados de los que hemos ido disponiendo. Lo que pasa es que ahora es cuando tenemos que tener en cuenta que tenemos otra variable que incluir en esta ecuación, y es que además de colocar los dados respetando las reglas, también tenemos en que pensar en los objetivos que nos van a dar puntos al final de la partida. Y aquí ahora es cuando descubrimos que maximizar esa puntuación no es nada fácil.

Porque Sagrada es un juego que te va a dar todo lo que tú quieras exigirle al juego. Puedes tomártelo de esas dos maneras. Como un juego para disfrutar simplemente un rato y rellenar un tablero con dados. O puedes ir a competir sabiendo jugar todas tus herramientas al alcance.

En definitiva, un gran juego con una buena producción (sobre todo los tableros de cada jugador), el cual nosotros recomendamos enormemente. Es uno de esos juegos que deberían estar en todas las ludotecas.

Nos vemos en la próxima.

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