Hoy descubrimos… Demon Worker

Se disputa el trono del Rey Demonio, y las maldades más influyentes del reino tenebroso quieren demostrar que son dignos sucesores. Para ello, van a tener que demostrar sus habilidades de gestión para conseguir los ansiados puntos de maldad, que es lo que hará que se puedan alzar con tan un asiento tan codiciado. Sumerjámonos en las profundidades del averno, porque hoy descubrimos… Demon Worker.

Veamos que contiene esta pequeña y kawai caja que en nuestro país edita GDM Games:

  • 79 cartas
    • 11 cartas de área de trabajo
    • 8 cartas de Trabajadores Humanos
    • 40 cartas de Trabajadores Demonio
    • 20 cartas de Plan
  • 4 hojas de resumen
  • 36 fichas de jugador ( 9 de cada uno de los 4 jugadores)
  • 1 tablero de puntuación
  • 4 losetas indicadoras de orden de turno
  • 111 contadores de recursos
    • 30 contadores de Sacrificio (amarillos)
    • 20 contadores de Arma (azules)
    • 10 contadores de Piedra mágica (rojos)
    • 40 contadores de Comida (grises)
    • 6 multiplicadores x5
    • 4 contadores de 50 PM (puntos de maldad)
    • 1 contador de ronda

La preparación del juego empieza creando el tablero de acciones sobre el que vamos a jugar. En función del número de jugadores pondremos unas cartas de ubicación u otras. Al lado del tablero creado, colocamos una fila con las cartas de Plan bocabajo y barajadas. Se separan los diferentes contadores de recursos y se ponen a un lado formando la reserva.

Cada jugador escoge un color y coge todas sus fichas de trabajador (fichas cilíndricas), 2 cartas de trabajador Humano y coloca encima una ficha de su color en cada una de ellas. Además, recibe 2 fichas de recurso de Sacrificio, 2 de Arma, y 1 de Piedra mágica.

Se pone el tablero de marcador de ronda y puntuación a un lado. Cada jugador pondrá una ficha de su color en el 0 de puntuación y se pone el marcador de ronda en el número 1.

A cada jugador se le reparten al azar 6 cartas de Trabajador Demonio y 2 cartas de Plan (estas últimas se mantendrán en secreto). El jugador inicial coge la loseta de turno con el numero 1, y se reparten las siguientes siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Ya podemos empezar la partida.

Al empezar la partida todos los jugadores van a mirar sus cartas de Trabajador Demonio y van a escoger una carta. El resto de cartas las van a pasar a la izquierda, y recibirán las cartas del jugador de la derecha. Cuando todos los jugadores tienen 6 cartas de Demonio y dos de Humanos delante suyo, puede empezar la partida.

El juego se va a jugar en 5 rondas, y cada una de ellas consta de las siguientes fases:

1.-  Fase de Suministro

Durante esta fase, todos los jugadores reciben los recursos que muestra la losetas losetas indicadoras de turno.

2.-  Fase de Asignación

En esta fase los jugadores irán colocando, por orden y de uno en uno, las fichas de jugador que hay en los trabajadores contratados. A la hora de usar uno de estros trabajadores, hay que pagar el coste de ese trabajador (indicado por el icono de la silueta de un demonio con un mazo), más los gastos adicionales en el caso de que ya haya un jugador en el área de trabajo donde queremos que vaya.

Hay que tener en cuenta que si en esta ronda se ha invocado a un nuevo trabajador, este no podrá ir a trabajar. Y esto es básicamente porque todavía no se le ha puesto ficha de jugador encima.

Las áreas de trabajo muestras diferentes acciones para poder conseguir nuevos recursos como Comida (un recurso muy importante), Armas, Sacrificios y Piedras. Pero además, también hay áreas que permiten hacer trueques, invocaciones de nuevos monstruos, coger nuevos planes, etc… Incluso hay algunas áreas que piden ciertos recursos para poder obtener un beneficio.

Es importante destacar también que lo primero que se hace al llevar a un trabajador a un área, es ejecutar su habilidad especial, y después, la acción del área. Ni que decir tiene que, si no puedes pagar el coste de poner un trabajador, no lo puedes enviar, y si no puedes pagar el coste que tuviese un área, tampoco puedes llevar a un trabajador allí.

3.-  Fase de Mantenimiento

Cuando todos los jugadores han pasado porque, o bien han querido, o porque ya no les quedan trabajadores que mandar a otras áreas. empieza la fase de mantenimiento. En ella simplemente tendremos que:

– Recuperar las fichas de trabajador de las diferentes áreas y colocarlas encima de las cartas de Trabajadores.

– Se pasan las losetas de orden de turno al jugador que se tenga a la izquierda.

– Si es la 5ª ronda, se acaba la partida. Pero si no lo es, se mueve un espacio el contador de ronda.

Una parte muy importante de Demon Worker, es la consecución de los Planes. Son cartas de objetivos que otorgan puntos si al final de la partida se tienen los recursos que muestran. La cantidad de puntos que da cada carta es directamente proporcional a la complejidad de conseguir y mantener los recursos necesarios.

Al final de la 5ª ronda, se hace el recuento de puntos. Se tendrán en cuenta el número de PVs conseguido por los planes, así como los que se consigan como bonus por invocar, ya que si se consigue poner en juego 5 demonios, se ganan 5 PV, y si se consigue invocar a los 6 demonios, la cantidad de puntos obtenida es 10.

Finalmente, si se tienen los recursos necesarios para pagar el coste de envío a las áreas de trabajo. Esto hará que se otorguen los PVs marcados en la carta.

Al final, el que mas puntos tenga, será el jefe supremos del Averno!!! Que nooo… que solo habrá ganado la partida.

Opinión del juego:

Enfrentarte por primera vez a la caja de Demon Worker puede suscitarte muchas cosas y muy variadas, pero lo que nunca te puedes llegar a esperar es que contenga un verdadero eurogame de colocación de trabajadores con mucha interacción y con tantas decisiones que tomar en cada uno de los turnos de cada una de las rondas que dura la partida.

Me gustaría empezar a definir el juego como un auténtico puzzle donde el tiempo juega en contra y en el cual el baile de decisiones que puedas tomar va a definir el resto de la partida. Y es quizá la palabra baile la palabra que mejor me pueda acompañar en estas impresiones.

Durante la partida tendremos que llevar a nuestros trabajadores a las diferentes áreas para poder obtener los beneficios que allí se nos den, lo que pasa es que como no jugamos solos, puede ser que allá donde queramos ir ya haya uno o varios jugadores, con lo que el coste se hará mayor, y eso quizá ya no interese porque no salga rentable. Es entonces cuando empiezan los pasos de baile. Tendremos que saber adaptarnos a estas situaciones en cada uno de los turnos. Saber cambiar de planes a cada momento, y siempre maximizando los recursos que se puedan obtengan.

El hecho de tener diferentes métodos de puntuación hace que en función de tus condiciones iniciales, puedas empezar a pensar la estrategia encaminándola hacia un lado u otro. Si al recibir las cartas de plan al inicio de la partida el jugador recibe unas con buena puntuación, quizá una buena idea sea ir a por ahí.

Es sesudo, no es un juego tan facilón como pueda parecer al ver su divertido arte y sus colores desenfadados, lo que lo hace sorprendente. Reglas muy sencillas y se explica en 10 minutos. Tamaño y precio reducido. ¿Qué más se puede pedir?

Nos vemos en la próxima.

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