Hoy descubrimos… Freak Shop

Jamás hubiese dicho que adornar una mansión con cosas terroríficas haría que los turistas viniesen a nuestra mansión, y menos aún que todos estos artilugios se pudiesen comprar en aquella tienda tan oscura y singular. Lo que pasa es que no es un momento desagradable. Incluso me atrevería decir que esta pugna resulta hasta… terroríficamente divertida. Hoy descubrimos… Freak Shop.

Autor: Henri Kermarrec

Arte: Miguel Coimbra

Editorial: DMZ Games

Contenido de la caja:

  • 65 cartas de mercancías
  • 12 losetas de objetivo
  • 1 carta de tienda cerrada
  • 1 bloc de puntuación

Preparar una partida de Freak Shop es muy sencillo. Un jugador reparte 4 cartas con valores determinados a cada jugador en función del orden en que vayan a empezar a jugar. Estas cartas deben ser las que no tengan el diagrama de una etiqueta. Estas cartas las coloca cada jugador delante de sí, ordenadas de menor a mayor, lo que llamaremos su mansión.

Del resto de cartas se separan 7 y se juntan con la carta de tienda cerrada. Se baraja el mazo por un lado, y las otras 8 cartas por otro, para al final ponerlas debajo. Esto conformará el mazo de robo. Se descubren las 5 primeras cartas a modo de mercado (o de Freak Shop)

En cuanto a los objetivos, se separan por color y se barajan. Se revela uno de cada color y estos son con los que se jugará la partida. Ahora sí, ya podemos empezar la partida.

En Freak Shop iremos intercambiando cartas en nuestro turno entre las cartas de nuestra mansión y las cartas de la tienda. Se irán jugando turnos hasta que aparezca la carta de tienda cerrada, momento en el que se procederá a contar los puntos que provean las cartas en función de los objetivos de esa partida.

En el turno de un jugador, este puede elegir entre dos tipos de cambios:

  • Un buen trato: en este intercambio, el jugador cambia cualquier número de cartas del mismo valor de su mansión, por el mismo número de cartas de otro valor de la tienda (incluso en el ratio 1 a 1 carta).

  • Vender a buen precio: el jugador cambia una o mas cartas cuyo valor total será cambiado por una o más cartas de la tienda cuyo valor total sea el mismo.

Una vez hecho el intercambio, se repone la tienda añadiendo 1 o 2 cartas en función del número de jugadores que haya en la partida. En el caso de que, aún reponiendo, haya menos de 5 cartas en la tienda, se reponen hasta que haya 5.

Una vez se ha revelado la carta de «Tienda cerrada», la partida termina inmediatamente y se procede al recuento de puntos.

Las cartas de cada mansión se pueden usar para los 3 objetivos, pero cada carta solo puede ser usada una vez en cada objetivo. Los objetivos son para hacer grupos, escaleras, parejas, etc. Cada uno de ellos definirá los puntos que, sumados al total, dará la victoria al que más tenga.

Opinión del juego:

Freak Shop es un juego de partidas rápidas donde las decisiones que se han de tomar en cada turno que se juega hace que no sea fácil ni se puedan tomar a la ligera. No es uno de esos títulos en los que se pueda pensar cual va a ser el siguiente movimiento que se va a llevar a cabo porque el estado de la tienda solo vas a tenerlo claro cuando te llegue el turno, ya que justo en el inmediatamente anterior, van a haber cambios y se a a revelar una nueva carta. Esto quiere decir que puede que jugadores con un poco de análisis parálisis ralenticen la partida.

Es un filler con partidas rápidas y mucha rejugabilidad ya que es improbable que los objetivos se repitan los 3 en una misma partida. No es que tenga una cantidad ingente de ellos, pero son lo suficientemente diferentes como para darte sensación de partidas distintas.

Me gusta porque tiene interacción directa y se dan situaciones en las que estas viendo que sale una carta justo cuando ha pasado tu turno y sufres pensando en que nadie la coja hasta que te vuelva a tocar hacer el siguiente intercambio. En ocasiones se tiene suerte, y en otras tienes que volver a repensar tu siguiente turno.

Genial la mecánica de tener que sacrificar cartas de tu propia mansión para hacer más intercambios, y ese es el verdadero drama de este juego, porque es muy difícil deshacerse de cartas que necesitas en favor de otras que también necesitas, ya sea a corto o largo plazo.

En definitiva, un juego para jugar en cualquier sitio, con cualquier jugador excepto los que les guste planificar a largo plazo, pero que hará las delicias de los jugadores parea esos momentos en los que se acaba una sesión, se empieza, o simplemente porque uno se quiere divertir.

Nos vemos en la próxima.

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