Hoy descubrimos… Princesa Jing

A las princesas Jing y Fang las han prometido en contra de su voluntad con dos ancianos adinerados, y las han tenido que encerrar para que no vean a otros hombres. Se rumorea que las jóvenes mantienen un idilio con los guardas que las custodian y como el amor puede más que otra cosa, van a hacer lo impensable por recuperar su libertad. No va a ser fácil, pero tampoco están solas: la corte es muy grande y alberga rincones. Hoy descubrimos… Princesa Jing.

Autor: Roberto Fraga

Arte: Naïade

Editorial: Tranjis Games

Contenido de la caja:

  • 1 tablero
  • 25 biombos
  • 6 animales legendarios
  • 2 princesas
  • 2 doncellas
  • 4 portadores del espejo mágico
  • 6 capitanes
  • 6 cartas de objetivo secreto

Montar una partida de Princesa Jing es muy sencillo. Se pone el tablero de juego en el centro de la mesa y se colocan en las 3 filas centrales los 15 biombos para los que hay espacio. A cada jugador le sobrarán entonces 5 biombos donde tendrá que poner en 3 de ellos a su princesa, a su doncella y a su portador del espejo mágico. A continuación mezcla los 5 biombos y los coloca en la fila que tiene delante.

Finalmente, cada jugador coloca a un capitán en su entrada para determinar donde tiene que llegar la princesa del jugador contrario. Y ahora ya podemos empezar la partida.

En Princesa Jing nuestro objetivo es llevar nuestra princesa junto al guardia que está al otro lado del tablero, mientras intentamos llegar antes que la otra princesa y sobretodo con la intención de frustrar el camino al otro jugador. Para ello, durante un turno, un jugador sigue las siguientes fases:

  • Mover un biombo (acción obligatoria)
  • Señalar uno de los biombos del oponente (acción opcional)

Mover un biombo: la acción de mover un biombo nos permite hacerlo de dos formas diferentes:

  • Intercambiar la posición de dos biombos que estén adyacentes. Para ello se pueden intercambiar no solo ortogonalmente, si no también diagonalmente. Las únicas restricciones es que no se les puede dar la vuelta a los biombos ni se puede deshacer el último movimiento que hizo el otro jugador.
  • Retirar una princesa o un portador del anillo. En esta acción el jugador puede cambiar el biombo donde tiene a su princesa o a su portador del espejo mágico por un biombo vacío de su fila inicial. Para ello, el jugador enseña el biombo con la princesa o el portador, el contrincante cierra los ojos, y lo cambia por un biombo vacío de su fila inicial, pero sin que el jugador contrario sepa donde lo pone.

Señalar uno de los biombos del jugador contrario: esta acción es opcional y podríamos decir que se formula una acusación formal de la siguiente manera:

1.- El jugador activo señala un biombo del jugador contrario donde crea que está la princesa de él, y éste está obligado a que desvele el contenido dándole la vuelta y mostrándolo.

2.- Si el jugador acusador acierta, el jugador contrario devuelve ese biombo a su fila inicial usando la misma mecánica que como «retirando una princesa o un portador del anillo» de la acción anterior. a continuación, esto da un turno extra al jugador activo

2.- Si el jugador activo falla, es el otro jugador el que obtendrá un turno extra.

NOTA: El número máximo de turnos que puede hacer un jugador es de dos, así que aunque acusase 2 veces y acertase, solo obtendrá el turno extra la primera vez.

     

Porteadores del espejo mágico

El movimiento de estos personajes permiten que, a través del agujero de los biombos, nos revelen si en el biombo que tienen enfrente hay un personaje o no, y en caso afirmativo, de que personaje se trata.

En el momento en que un jugador lleva su princesa junto al capitán que está en el lado contrario del tablero se termina la partida y gana inmediatamente. Es momento de volver a hacer la preparación inicial y de enlazar varias partidas seguidas.

Opinión del juego:

Princesa Jing es un juego que inicialmente nos llamó la atención por la espectacularidad en mesa que tiene, ya que evidentemente esa cantidad de biombos es como mínimo una llamada para acercarte a saber más. Pero es cuando te lees las reglas que descubres que estas ante un juego de movimientos ocultos en los que tendrás que llevar a tu princesa al otro lado del tablero antes de que el otro jugador lo haga.

Y eso sin más podría parecer soso y sin sentido, un juego en el que los movimientos se hacen todos ocultos y solo puedes intuir que está tramando el otro jugador por la estrategia que va siguiendo. Hasta que llega el porteador del espejo mágico.

Aqui es donde el juego me parece una maravilla. Donde la producción de un titulo entra en consonancia con la mecánica de un juego. El hecho de que tengas que adivinar donde está la princesa del otro jugador hace que tengamos que usar el porteador para poder adivinarlo, ya que con el espejo que lleva encima, veremos que hay reflejado justo en el biombo de delante, en la cara oculta que no vemos.

Pero no solo eso, si no que el agujero de los biombos, para poder ver a través, sin tener que mover mucho la cabeza y no desvelar a tu oponente que ahí tienes a tu porteador. Pero es justo en ese momento donde se da una situación muy graciosa. Y es cuando te das cuenta que hay dos porteadores enfrentados, y los dos jugadores disimulan para mirar, hasta que ven lo que tienen delante, y se dan cuenta que el otro jugador ha visto lo mismo, con lo cual, estáis en un punto de partida.

Princesa Jing es para un público infantil, para jugar con los pequeños de la casa. Un título muy simpático que va a dar partidas rápidas, con lo que se pueden jugar varias partidas seguidas en un corto espacio de tiempo.

Nos vemos en la próxima.

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