Hoy descubrimos… Belfort

Vaya mala suerte. Cuando todavía estábamos celebrando que nos adjudicaran la concesión de la construcción del nuevo castillo, ahora recibimos una carta diciendo que se han equivocado, y que no vamos a ser los únicos. Que tendremos que jugarnos el prestigio que podíamos obtener por parte del Rey, mientras vemos como otros se llevan nuestra madera, construyen donde queríamos, y nos fastidian porque si. Pero esto no va a quedar así, así que hoy descubrimos… Belfort.

Autor: Jay Cormier, Sen-Foong Lim

Arte: Josh Cappel, Jay Cormier, Satya Hody, Sen-Foong Lim, Hans-Georg Schneider

Editorial: 2 Tomatoes

Contenido de la caja:

  • 5 tableros de distrito
  • 1 llave de la ciudad
  • 1 tablero de calendario
  • 1 tablero de recolección
  • 50 cartas de edificio
  • 5 emblemas de orden de turno
  • 1 marcador de calendario
  • 5 tableros de jugador
  • 12 fichas de gremio
  • 30 troncos de madera
  • 30 bloques de piedra
  • 20 lingotes de metal
  • 46 monedas de oro
  • 6 multiplicadores
  • 35 enanos
  • 35 elfos
  • 22 gnomos
  • 60 marcadores de edificio
  • 5 marcadores de puntuación

En Belfort vamos a tener que conseguir dinero y recursos para poder construir edificios. Esta tareas se la vamos a encomendar a nuestros elfos y enanos, y serán los gnomos que contratemos los que ocuparan esos edificios para que nos den beneficios. Pero no nos adelantemos: todo a su tiempo.

El juego consta de 7 rondas, y durante la partida tendremos 3 momentos de puntuación. Cada una de las rondas tiene las 5 fases siguientes:

1.- Calendario:

Se mueve el marcador de calendario por el tablero de calendario para indicar que una nueva ronda va a empezar.

2.- Colocación:

Esta es la fase de colocación de nuestros trabajadores en las diferentes áreas del juego para poder llevar a cabo las acciones más adelante. Hay zonas de colocación bien diferenciadas y en diferentes tableros del juego. La mecánica de colocación es un trabajador por jugador y pasa el turno al siguiente jugador. Esto va a pasar hasta que todos los jugadores hayan colocado a todos sus trabajadores o hayan pasado. Que por cierto, en el momento en que un jugador pasa coloca todos sus trabajadores en el área de conseguir recursos.

Las diferentes zonas done podemos colocar a los trabajadores son:

  • Mostrador de reclutador: es el área donde podremos contratar a más elfos y enanos para poder ejecutar más acciones en las rondas futuras. Básicamente pagaremos dinero por ellos, y en función de los jugadores, habrá más op menos huecos disponibles.

  • Campamento Real: se podrá colocar un trabajador para propiciar el cambio de orden de turno. Luego lo veremos.
  • Gremios: se puede colocar un trabajador justo al lado de cada una de las cartas de gremio que hay en la partida
  • Cartas de edificio: en las cartas de edificios que los jugadores vayan construyendo, también se puede colocar un trabajador.
  • Áreas de recursos: en estos espacios es básicamente donde se consiguen los recursos necesarios para construir.

3.- Recolección:

En esta fase los jugadores recolectan todos los recursos de una manera ordenada. Para ello se sirven del tablero de recolección, que indica que de izquierda a derecha, primero se va a resolver la fila superior y luego la inferior.

Así pues, primero se cogen recursos del bosque, después de la cantera, luego de la mina y finalmente de la mina de oro. La obtención de los recursos va en función de los trabajadores que allí haya puestos.

A continuación resolvemos el mostrador del reclutador, y el campamento real. En el mostrador del reclutador se obtiene un elfo si tu ficha era de elfo, o un enano si tu ficha era de enano. Y en el campamento real se resuelve de izquierda a derecha.

El campamento real sirve para intercambiar un emblema de orden de turno con otro jugador. Una vez esas fichas han sido cambiadas, se ponen bocabajo para indicar que en esa ronda no pueden ser cambiadas otra vez.

Finalmente, cada jugador recibe unos ingresos en función del número de cartas de edificios que tenga construidos y que muestren una moneda en el lateral superior derecho. Y justo después se pagan impuestos en función del espacio que ocupe su marcador de puntuación.

4.- Acciones:

Por orden de turno, cada jugador ejecuta las acciones que quiera, y que evidentemente esté habilitado para hacer. Las acciones que puede llevar a cabo son:

  • Construir edificios: las cartas de edificios que los jugadores tienen en sus manos las pueden construir pagando su coste en recursos y la colocan boca arriba en su zona de juego, y uno de sus marcadores de edifico en la zona de ese tipo.

  • Construir murallas: el jugador paga recursos para ayudar en la construcción de la muralla. En el mismo turno, el jugador puede construir tantos tramos como quiera y pueda.

  • Construir gremios: el jugador paga los recursos que indica la carta de gremio para hacer que le pertenezca. Los jugadores que quieran utilizar esa carta, tendrán que pagarle al dueño del gremio la tarifa.

  • Activar trabajadores previamente colocados: se ejecutan las acciones de los trabajadores que se pusieron en diferentes cartas o gremios. Se hace la acción y se recupera el trabajador.
  • Visitar el puesto de comercio: sirve para poder vender y comprar recursos y cambiarlos por oro.

  • Contratar a un gnomo: los gnomos sirven para desbloquear ciertas cartas que ya estén construidas. Cada turno un jugador puede contratar a un gnomo pagando 3 monedas de oro.

  • Comprar una carta de edificio: está acción solo se puede hacer cuando todas las demás ya han sido hechas, es decir, tiene que ser la última. Aquí se compran las diferentes cartas de edificios que los jugadores utilizan en la partida.

5.- Puntuación:

La fase de puntuación se lleva a cabo si el marcador de Calendario está en una ronda con una X roja marcada encima. Si es así, los jugadores puntúan por dos factores: la mayoría de edificios en un distrito, y la mayoría de trabajadores.

Para la mayoría de edificios cuentan las murallas, los edificios y los gremios, y para la mayoría de los trabajadores se ha de contar cuántos trabajadores tiene de cada tipo cada jugador (elfos, enanos y gnomos).

Se otorgan puntos al final de las 3 rondas marcadas con la X, y al final de la partida, el jugador con más puntos será el constructor con más prestigio del reino.

Opinión del juego:

Belfort es un colocador de trabajadores de manual. Un caso claro de cómo disfrutar un juego con esta mecánica si te gustan, claro está, este tipo de juegos. Pero tiene ciertos elementos que nos han sorprendido a la hora de jugarlo. Pequeños detalles que, cuanto menos, nos han llamado la atención.

Tengo que decir que el primer vistazo rápido que di al manual nada más abrir la caja me asustó un poco: 24 hojas de reglamento para un juego de este tipo, ¿nos hemos vuelto locos? Esto tiene que ser complicado y con lleno de excepciones. Y si hay una cosa que no me gusta nada en un juego es, que las reglas sean fáciles, que no sean complicadas de recordar, pero que tenga millones de excepciones a la norma, cosa que hace que te olvides la mitad de las veces de aplicar según qué en según que momento.

Pero no es el caso de Belfort. Después de ese microinfarto, me paré 3 segundos a leer con tranquilidad y vi que nada que ver con lo que yo había imaginado. Son 5 hojas de reglas, muy explicadas, con ejemplos e imágenes. El resto es componentes, apéndice de cartas de edificios (el cual no consultas después de la primera partida porque la iconografía es muy clara), apéndice de gremios, reglas especiales para 2 jugadores y expansiones.

Una expansión por cierto, que la mayoría de juegos incluirían en una caja aparte y por la que cobrarían. Estoy acostumbrado a ver que los juegos que traen expansiones son cosas menores: unas cartas, un trabajador mas, quizá un nuevo modo con unas pocas piezas… Pero Belfort trae una expansión en condiciones, con trabajadores nuevos, cartas nuevas, reglas nuevas, un apéndice nuevo. Es decir, todo un lujo.

Lo que antes comentaba de cosas que nos han sorprendido es la acción que hay en el juego de cambiar el orden de turno, que funciona intercambiando directamente el turno con otro jugador. Es decir, robándole el orden de turno. He visto otras maneras de variar ese orden, pero nunca robándolo directamente, y eso me ha gustado mucho.

Y evidentemente, me ha encantado la producción del juego. Últimamente le estoy dando mucha importancia a tener un buen juego con unos buenos componentes y sobretodo una buena caja. Y es básicamente porque quiero que si el juego me gusta y no va a salir de mi ludoteca, dure mucho tiempo y ten buenas condiciones. Que las cartas no se estropeen, que los troqueles no se despeguen, etc. Y Belfort cumple esas condiciones sobremanera.

Es un juego de 2 a 5, pero a 2 no me ha parecido su mejor número, aunque es algo demasiado subjetivo ya que los juegos que traen reglas especiales para 2 jugadores me chirrían un poco. Pero al resto de números de juegadores funciona perfecto. Juego de peso medio ligero pero con una interacción alta y un componente de programación alto, ya que combina diferentes zonas que tienes que entrelazar muy bien para poder aprovechar al máximo el turno, ya que a más jugadores, el juego se iguala en puntuaciones.

Un euro de los que podrán disfrutar los que ya hayan jugado a juegos con colocación de trabajadores, pero que sorprenderá muy gratamente a los que la descubran ahora y se inicien en los juegos de mesa. Y sinceramente, el tratar un tema con elfos y gnomos desde la vertiente de un tema serio como la construcción pública, me ha hecho mucha gracia.

Nos vemos en la próxima.

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