Hoy descubrimos… La agencia. Misión: Embajada

Nos han avisado que se va a filtrar información a países extranjeros, y que el intercambio se hace en una embajada. Es momento de reunir al equipo para intentar tener toda la información posible para descubrir qué es lo que está pasando. Elegancia, decoro, trajes caros, y muchos cócteles. Hoy descubrimos… La agencia. Misión: Embajada.

Autor: Toni Serradesanferm

Arte: Natàlia Romero

Editorial: Games for Gamers

Contenido de la caja:

  • 48 cartas de personajes
    • 30 agentes (valores del 1 al 5)
    • 12 reclutadores (con valor 1)
    • 6 infiltrados
  • 46 fichas de información
  • 1 loseta de embajada
  • 1 loseta e recompensa
  • 4 fichas de ronda
  • 7 cartas de embajada
  • 1 libro de reglas

En una partida de La agencia jugaremos cartas de nuestra mano para recabar puntos de información. Cada jugador dispone de un mazo igual de 8 cartas (5 agentes, 2 reclutadores y 1 infiltrado) que deberá barajar y posteriormente coger su mano.

La forma en que se coge la mano es curiosa. Debe coger 4 cartas del mazo de la siguiente manera: una la coloca bocarriba en la mesa, la siguiente la pone bocabajo en la mesa, la siguiente la coge en la mano y la pone mirando hacia él, y la última la pone mirando hacia todos los jugadores pero sin que él pueda verla.

Durante el turno, cada jugador elige una carta de las suyas disponibles y la juegan delante de él en el sentido de las agujas del reloj. Una vez todos han jugado una, se resuelven por orden: infiltrados, luego reclutadores, y finalmente agentes.

INFILTRADOS:

  • Si hay algún reclutador: permite que el jugador del infiltrado coja puntos de información. Además, éste se intercambia la carta con un reclutador y ambas se descartan
  • Si no hay reclutador: el infiltrado se descarta.

RECLUTADORES:

  • Si hay algún agente: el reclutador elige a un agente, intercambian su carta, y ambos las descartan.
  • Si no hay agentes: el reclutador se descarta.

AGENTES:

Aquí juega un papel muy importante el hecho de donde se esté jugando la ronda. Ésta se puede jugar en el salón, o en el jardín. El salón tiene una capacidad máxima de agentes, y el jardín tiene una capacidad mínima (no cuentan ni infiltrados ni reclutadores).

       

  • Si juegan en el salón:
    • y cabe en el salón (el valor de la carta de agente más el valor de los que estén dentro): el agente coge tantos puntos de información como muestre el valor de su carta
    • y no cabe en el salón: paga tantos puntos como muestre el valor de su carta, y la pone bocabajo.
  • Si juegan en el jardín:
    • y llenan el jardín (el valor de la carta de agente más el valor de los que están dentro llegan o superan el mínimo): el agente coge tantos puntos de información como muestre el valor de su carta
    • y no llenan el jardín: paga tantos puntos como muestre el valor de su carta

Una vez terminada el La Ronda, cada jugador roba de su mazo una carta y la pone en la misma posición que la carta que ha jugado (en la mesa bocarriba o bocabajo, o en su mano visible o no para él).

Cuando se juegan todas las rondas, cada jugador cuenta los puntos de información que ha conseguido más los puntos de las cartas de información de su mazo. El jugador que más tenga será el ganador.

Opinión del juego:

La agencia: Misión embajada es un juego de cartas sencillo con mecánica que puede recordar a las bazas. Si bien toda la información de la que dispones está sesgada por la situación de las cartas, puedes llegar a hacerte una idea de lo que puedes llegar a tener. Me explico.

Las partidas que he jugado puedes llegar a discernir cosas en las caras de la gente o en los simples gestos del resto de jugadores cuando miran la carta de tu mano, y que tu no puedes ver. No quiero decir que sea un juego de faroleo, pero si que puedes, en según que situaciones, poder llegar a tomar algo de información.

Juego con un punto estratégico donde deberás saber que carta jugar para no quedarte fuera en las rondas, ya que la limitación que ponen los dos escenarios (salón y jardín), y la posibilidad de que en cada una de las rondas los jugadores pueden decidir aleatoriamente con que lado se juega, le da un punto gracioso.

Es sencillo para todas las edades, aunque al principio puede llegar a ser confuso el acordarte de cuando hacer que con cada carta en función de si hay otras en juego o no, pero se solventa en la segunda partida (o con un poco de esfuerzo en memorizar, copón).

Nos vemos en la próxima.

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