Hoy descubrimos… Byzanz

El Bizancio medieval y sus mercados. Mercaderes pugnando por llevarse las mejores mercancías y venderlas al mejor precio, para así ganar dinero y sacar el mayor provecho. Pero no es fácil, porque los demás mercaderes de la zona intentan lo mismo y no se van a quedar con los brazos cruzados mientras ven cómo nos hacemos ricos. Hoy descubrimos… Byzanz.

Autor:Emanuele Ornella

Arte: Doris Matthäus

Editorial: Mont Tàber

Contenido de la caja:

  • 96 cartas de mercancía (6 tipos de mercancías con 16 cartas cada una)
    • De cada mercancía:
      • 6 cartas de valor 1
      • 5 cartas de valor 2
      • 3 cartas de valor 3
      • 2 cartas de valor 4
  • 6 cartas de subasta (numeradas del 1 al 6)
  • 1 tablero de mercado

En Byzanz, los jugadores irán haciendo pujas para llevarse el lote que esté expuesto en el mercado en ese momento. El número de cartas del lote lo marca la carta de subasta que se esté jugando esa ronda. Cuando un jugador puja, los demás jugadores, por orden, podrán pasar o hacer una oferta superior.

Cuando un jugador puja, debe hacerlo con las cartas que considere de su mano. Coge las que quiere, y la suma de los valores será su oferta. Coloca las cartas frente a si, y pasa el turno al siguiente jugador. Cuando todos los jugadores han pasado, el lote se lo lleva el jugador con la oferta más alta.

Cabe decir, que en estas cartas de oferta, la mercancía que muestran es irrelevante. Solo el valor importa en este momento.

El jugador que gana la puja coge, además del lote ganado, la carta de subasta para mostrar que ya no puede participar en las siguientes pujas, con lo que se retira en esa ronda. Este jugador, además, tiene que hacer lo siguiente:

  • Las cartas que ha usado para hacer la oferta, se colocan en el tablero de mercado de manera ordenada haciendo coincidir cada mercancía con su espacio.
  • De las cartas que ha ganado en el lote, debe colocar una de ellas en el tablero haciéndola coincidir con el espacio que ocupa.
  • Las demás cartas del lote ganado pasan a su mano

Cuando todos los jugadores han ganado una puja, se pasa a la siguiente fase, que consiste en coger cartas del mercado. Esto se hace de la siguiente manera: el jugador con la carta de subasta más baja (la carta con el número 1) coge todas las cartas de la mercancía que elija y las coloca en su mano. De manera ascendente, todos los jugadores cogen una mercancía. Las cartas que sobren, se retiran del juego.

En cualquier momento, los jugadores pueden vender grupos de 3 cartas del mismo tipo de mercancía. Enseña el grupo al resto de jugadores, se queda con la carta de mayor valor en su zona de juego (serán los puntos que vaya acumulando), y el resto las descarta del juego.

Es en el momento de la venta donde la carta de mercader, cuyo valor es 0, entra en juego. Esta carta no puede ser usada para hacer ofertas, pero si para la venta. Las cartas de mercader son comodines que se utilizan para hacer un grupo de 3 cartas del mismo tipo de mercancía, pero que el jugador no podrá optar a quedarse por su valor (ya que, como hemos dicho, el jugador se queda la de mayor valor del grupo de 3 cartas).

Solo hay una posibilidad de quedarse una carta de mercader en la zona de las cartas de beneficio, y es haciendo un grupo de 3 cartas de mercader, en cuyo caso, esta carta tiene un valor de 5 puntos al final de la partida (como indica el 5 impreso en el centro de la carta)

Al final de la partida, el jugador con más puntuación será el ganador y el mejor mercader de todo Bizancio.

Opinión del juego:

Byzanz es un juego de pujas al uso que nos va a dar partidas muy rápidas y en el que su mayor baza (si, tenia que usar este juego de palabras) es que las mismas cartas se van a usar para hacer ofertas como para vender grupos de cartas y obtener beneficios.

Y es precisamente esto lo que nos llama la atención de este título. Soy muy fan de juegos en los que las cartas se usan para diferentes cosas y hay que balancear el hecho de usarlas para una cosa u otra. Además, el hecho de ir rescatando cartas conforme se hacen ofertas, se ganan pujas, el recoger cartas del tablero en función de cuando ganaste una puja, merece mucho la pena.

Decisiones que hacen que el pujar por un lote o no se compliquen porque si vas muy rápido a pujar por un lote, tienes que estar muy seguro de que lo quieres de verás, ya que serás de los últimos en coger cartas del mercado, y eso puede influir a la hora de vender cartas.

Si bien es cierto que es muy complicado no llevarse unos mínimos beneficios en la partida, para estar por delante de todos, deberás medir bien cuando pujar, con que valores vas a hacer ofertas, y que cartas estás dispuesto a sacrificar para una acción u otra.

En definitiva, un juego muy fresco, muy fácil de sacar a la mesa, de explicar en muy poco tiempo (no mas de 5 minutos), y de encadenar varias partidas. Uno de esos juegos piscineros o de terraza. Un filler de esa colección (que me estoy haciendo) de Mont Tàber.

Nos vemos en la próxima.

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