Hoy descubrimos… Ex Libris

El alcalde, mediante un bando, ha anunciado que hay un puesto en el concejo de la aldea, y es ni más ni menos que la de Gran Bibliotecario, así que es tu momento de poder demostrar lo ordenada, variada y lustrosa que está la tuya. Pero para mejorarla, habrá que recorrerse los lugares mas variopintos para adquirir los mejores títulos. No va a ser fácil, pues el puesto estará muy disputado. Hoy descubrimos… Ex Libris.

Autor: Adam P. McIver

Arte: Jacqui Davis, Adam P. McIver, Anita Osburn

Editorial: Devir Iberia

Contenido de la caja:

  • 1 tablero de Aldea
  • 18 tarjetas de paradero
  • 1 ficha de primer jugador
  • 12 tarjetas de biblioteca
  • 12 meeples de ayudante especial
  • 12 meeples de gnomo
  • 158 cartas
    • 6 cartas de categoría
    • 152 cartas de libro
  • 1 rotulador
  • 1 pizarra de puntuación

En Ex Libris deberemos coger las mejores cartas de libros visitando las tarjetas de paradero que vayan apareciendo en la partida. Esas cartas habrá que ir bajándolas a nuestra zona de juego (que es la que conformará nuestra librería), para que, una vez acabe la partida, seamos el jugador que mejor puntuación tenga cuando recibamos la visita de la comisaría literaria.

Una partida dura un número indeterminado de rondas hasta que se desencadena el final de partida. Cada una de estas rondas se juega en 4 fases diferencias donde iremos haciendo lo siguiente:

1.- Fase de Preparación

En esta fase se revelan tarjetas de paradero hasta que haya un total igual al número de jugadores que haya en la partida. Estas tarjetas de paradero pueden tener instrucciones especiales de preparación como por ejemplo, colocar cartas de libro de donde podremos ir cogiendo cartas siempre y cuando vayamos con nuestros ayudantes.

2.- Fase de Colocación

En esta fase, los jugadores irán distribuyendo a sus ayudantes por los diferentes espacios que haya disponibles tanto en las tarjetas de paradero como en nuestra tarjeta de biblioteca (done solo podrán entrar nuestros propios ayudantes).

En la biblioteca de cada jugador, se habrá robado una carta de categoría de forma secreta, y que se mantiene bocabajo, que lo que hará será dar una puntuación especial por cada libro que tengamos al final de la partida de esa categoría.

Hay que tener en cuenta que los ayudantes que tenemos son de 2 tipos: básico y especial. El básico se va a comportar de igual manera tanto si está en nuestra biblioteca como si está en una tarjeta de paradero común. Sin embargo, el especial, puede ejecutar la acción especial que viene descrita en la parte izquierda de nuestra biblioteca. Esta acción la puede realizar en cualquier tarjeta de paradero.

Si el paradero tiene un símbolo de rayo, se activa la acción instantáneamente. Si tiene un icono de reloj, esta acción se ejecutará en la siguiente fase.

3.- Fase de Resolución

En esta fase se irán resolviendo las tarjetas de paradero por orden ascendente en función del número que tiene la tarjeta en la parte superior izquierda. Los jugadores que tengan puestos ahí uno de sus ayudantes, ejecutarán las acciones. A continuación, se descartan las cartas que queden en los paraderos ya resueltos y se devuelven los trabajadores a sus respectivos dueños.

4.- Fase de Fin de Ronda

Esta es una ronda de mantenimiento en la que se llevan a cabo varios pasos. El primero es coger la tarjeta de paradero con el valor más pequeño y se mantiene sobre el tablero de Aldea. Esto hará que a cada ronda que pase, los jugadores irán teniendo un paradero fijo más. El resto, se descartan.

Luego se comprueba si algunos de los jugadores ha llegado al número mínimo de cartas de libro archivadas en su biblioteca. Si esto sucede, se activa la última ronda y el final de partida. Si no, se inicia una nueva ronda.

Todo el juego gira entorno a archivar cartas en nuestra librería, ya sea bajándolas de nuestra mano, o consiguiéndolas en los diferentes paraderos activando las acciones. Una librería tiene ciertas normas que tendremos que seguir.

La primera de todas es que máximo puede tener una altura de 3 estantes, es decir, no puede haber más de 3 pisos de altura, pero no hay limitación en cuanto al número de cartas en cada fila.

También hay que tener en cuenta que puntúa de forma negativa el hecho de no tener la biblioteca ordenada, con lo que intentaremos siempre que las letras que contienen, sean de la A a la Z viéndolas siempre del estante superior al estante inferior, de izquierda a derecha. En el caso de que tengamos más de una carta con la misma letra, deberán seguir su orden número correlativo.

Esto es una de las formas de puntuación, por lo que habrá que intentar colocarlas en el orden adecuado. Pero es que además, teniendo presente que es todo lo que puntúa, hay que valorar muchas más cosas a la hora de archivar cartas en la librería. Toda esta puntuación está explicada en el propio tablero de Aldea, y en la pizarra de puntuación final

      

Cuando se ha repasado toda la puntuación en cuanto a cantidad de libros prohibidos, estabilidad de la biblioteca, cantidad de libros de la categoría personal, etc, se otorgan todos los puntos y se apuntan en la pizarra de puntuación, que es temáticamente, la hoja de revisión de la comisaría literaria.

Opinión del juego:

En Ex Libris nos ponemos en la piel de libreros compitiendo por el puesto de Gran Librero en el Consejo de la Aldea, y para ello tendremos que hacernos con las mejoras cartas de libros que vayamos encontrando por los diferentes paraderos que visitemos. Y aquí está la primera genialidad del juego, escondido entre estas lineas. El tema.

Un tema diferente, ambientado en un mundo ficticio de magia y fantasia, con todos y cada uno de los libros que aparecen en el juego con un título distinto. Es para pararse un rato y leerse los títulos porque, si ya en la edición en inglés se podían ver toques de humor, el trabajo de traducción aquí ha debido ser arduo. Realmente es anecdótico, ya que el tema está pegado, porque al final nos tenemos que fijar en las categorías de los libros que cogemos, la letra de la carta, el número que tiene en su correlación, y las acciones que hacemos en cada uno de los paraderos.

Y ya que hablamos de los paraderos, la verdad es que hay mucha cantidad, y el hecho de que se aleatorice la salida, hace que cada partida sea diferente, porque no se puede seguir la misma estrategia en cada partida. Son pequeños detalles que hacen que el juego coja un sabor especial.

Hay que tener en cuenta que no podemos descuidar el ir bajando las cartas, porque si lo hacemos a un ritmo demasiado lento, alguien puede desencadenar la última ronda sin que nos demos cuenta, y truncarnos las siguientes acciones que queríamos hacer. Sin embargo, no hay que correr, porque eso significa que iremos bajando lo que tengamos y no daremos la importancia que tiene al hecho de tener en cuenta las categorías que nos interesan.

En definitiva, una gran producción (nada nuevo en casa de Renegade, editorial madre), un arte realmente precioso y un juego que da partidas no tan rápidas porque hay que pensarse las cosas con un pelón de calma. La verdad es que en el momento que se escribe esta reseña, todo el mundo tenia muchas ganas de tenerlo en castellano, así que a disfrutarlo.

Nos vemos en la próxima.

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